Se trata de la línea más ‘premium’ de la firma argentina Pampeana, que lleva 35 años importando lo mejor de sus novillos a nuestro país. Las piezas llegan directamente a sus instalaciones a Mercamadrid, desde donde las distribuye a templos de la carne en Madrid como Lana, De María, Los 33 o Piantado

A principios de los años 90, Luis Piñero Pacheco se presentó en los despachos de El Corte Inglés. Venía directamente de La Pampa argentina en representación de la segunda generación del negocio ganadero familiar con el objetivo de introducir su carne en España y venderla a través de sus tiendas. La negociación fue dura “porque había cierto resquemor hacia este producto”, pero el propio empresario y CEO de la empresa asegura que hizo una “propuesta agresiva” para que les tuvieran en cuenta. “Cambiamos la lógica que existía de mandar la carne por barco, que tardaba mínimo 45 días, para hacerlo por avión y así cumplir rápido con el stock del producto que exigían que, además, llegaba fresco”. Consiguieron el contrato.
Eso fue hace 35 años y, a día de hoy, Pampeana Argentina, que sigue siendo el proveedor exclusivo de carne argentina de El Corte Inglés, está entre las tres primeras importadoras de este producto de España, con un volumen de unos 750.00 kilos al año. La mercancía llega en vuelos comerciales (unos tres a la semana) a sus propias instalaciones en Mercamadrid, desde donde distribuyen a sus clientes, que ya alcanzan los 500, incluidas otras plataformas de distribución como Makro, tiendas gourmet y muchas de las mejores casas de carne del país, tanto argentinas como españolas.




La rapidez en las entregas (no más de 15 días desde el sacrificio del animal hasta la llegada de las piezas a Mercamadrid), un control de calidad exhaustivo en origen y destino que selecciona el mejor producto, el cuidado en el traslado (la carne viene envuelta en mantas térmicas y hielo seco en cámaras refrigeradas en la bodega del avión) y un acercamiento personalizado al potencial cliente con degustaciones de las distintas piezas que se asan a la parrilla en un showroom son algunas de las claves por las que la marca se ha consolidado en el mercado español.
El auge de las parrillas argentinas en la restauración y la creciente presencia de población de dicho país en España son también culpables de que en los últimos seis años el negocio de Pampeana esté creciendo de manera sostenida a un ritmo del 20-25% anual, según Juan Sánchez, director comercial de la firma. “Últimamente hemos notado que el hábito de consumo de la carne en Madrid está cambiando, gracias a que llega un público más internacional que reconoce la carne argentina (de las más valoradas del mundo); es más suave, con un sabor más neutro que la madurada que predomina en España, y los restaurantes la piden para sus clientes”.
Entre esos clientes, templos de la carne de la capital como el asador argentino Lana, De María,Los 33, Rubaiyat, Piantado, Charrúa, Grupo Paraguas… que demandan cortes premium de la marca, especialmente los de la línea Don Luis y la exclusiva Wagyu, todos procedentes de novillos de tres años de mezcla de razas Aberdeen Angus y Hereford y de Wagyu, la raza más exclusiva de origen japonés, criados en los extensos campos de La Pampa.
La carne llega a las cámaras directamente del aeropuerto en cajas con cortes envasados de 20 kilos, que luego despiezan y vuelven a preparar a gusto de los clientes. Entre 50 y 80 pedidos salen cada día; en total, venden unas 50 toneladas de carne al mes.
De los cuatro cortes con los que empezaron sirviendo a El Corte Inglés hace 35 años, han pasado a las 50 referencias actuales, que van de los más demandados como el lomo alto (lo que en Argentina llaman el ojo de bife) y el lomo bajo (entrecot) a otros como la picaña, las hamburguesas, chorizos…
La línea de Wagyu, la más premium de la marca, es ahora una de las grandes apuestas de Pampeana. La introdujo en España hace poco más de tres años y en la actualidad son un referente en estos exclusivos cortes, ya que no hay nadie en nuestro país que traiga wagyu argentino con tanta regularidad. “Hay de otros orígenes, pero argentino no hay tanto”, cuenta Sánchez. “Es carne muy deseada y muy cara, y actualmente supone el 15% de las ventas totales del negocio, pero está creciendo bastante debido al gran interés de muchos restaurantes top”, incluidos los mencionados anteriormente.
Pampeana empezó a criar esta raza en Argentina hace ocho años junto a otro grupo de ganaderos, mediante el cruce de ejemplares machos japoneses con vacas Aberdeen Angus. La idea era mezclar un animal adaptado a la producción y climatología de la Pampa con otro que aporta las características típicas de la raza nipona.
La joya de Pampeana
La firma está enfocada en la expansión de su línea más premium que, pese a ser muy cara, cada vez tiene mayor auge en nuestro país. Las piezas envasadas al vacío reciben los máximos cuidados al traerlas de Argentina: “Con un termógrafo se comprueba que no haya habido un cambio brusco de temperatura en la carne durante el traslado. Entre los cortes que llegan a Madrid están la picaña, la marucha (también conocido como flat iron), el lomo bajo (bife de chorizo)… todos sin hueso y listos para asar en parrilla. También hacen hamburguesas de Wagyu con carne de piezas que no son tan buenas para asar. Estas y el resto de la carne se pueden comprar online en la web del supermercado de El Corte Inglés y en el establecimiento de Pozuelo de Alarcón.