El Ejército iraní justificó la decisión como respuesta a los ataques en el sur de Líbano y denunció violaciones al memorando firmado esta semana entre Donald Trump y Masud Pezeshkian. La medida reaviva la tensión regional en medio de una tregua frágil.

El Ejército de Irán informó este sábado el cierre del estrecho de Ormuz, luego de acusar a Estados Unidos de incumplir términos del acuerdo preliminar de paz alcanzado días atrás. La decisión se enmarca en un nuevo pico de tensión en Medio Oriente tras ofensivas en el sur de Líbano y la ruptura de una tregua de corta duración entre Israel y Hezbollah.
El anuncio fue difundido a través de un comunicado oficial leído en la televisión estatal iraní, donde se calificó el cierre como una respuesta directa al “flagrante incumplimiento” de los compromisos asumidos por Washington.
Según la declaración militar, el estrecho de Ormuz “será cerrado al paso de navíos”, y la medida constituye “un primer paso” frente a lo que Teherán considera una violación de lo pactado. Además, advirtió que, si continúan las acciones militares, se evaluarán nuevas respuestas “para forzar al enemigo a cumplir sus obligaciones”.
El punto de conflicto se centra en el memorando de entendimiento firmado esta semana entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario iraní, Masud Pezeshkian. El acuerdo contemplaba un alto el fuego en distintos frentes, incluido el territorio libanés, condición impulsada por Teherán, aliado de Hezbollah.
Sin embargo, la situación se deterioró rápidamente tras nuevos enfrentamientos en el sur de Líbano. El viernes, un funcionario estadounidense había anunciado un cese de hostilidades entre Israel y Hezbollah. Desde la embajada israelí en Washington indicaron que lo respetarían si el grupo armado también lo hacía.
Horas más tarde, Israel reanudó ataques y justificó la acción en lanzamientos previos de más de 50 proyectiles contra sus tropas en el sur libanés, atribuidos a Hezbollah. La agencia libanesa NNA reportó bombardeos en al menos una veintena de localidades del sur del país.
La frágil tregua derivó en un nuevo punto de quiebre para las negociaciones internacionales. La fase de diálogo prevista para continuar en Suiza quedó suspendida de manera indefinida, en medio de una escalada que incluyó bombardeos en territorio libanés con decenas de víctimas, según reportes oficiales.
En ese contexto, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, había sido designado para participar del inicio de las conversaciones, pero canceló su viaje. Posteriormente, se informó que el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y el asesor presidencial Jared Kushner podrían asumir la representación estadounidense para intentar reencauzar el proceso.
Mientras tanto, en Suiza, diplomáticos de distintos países se reunieron en el complejo de Bürgenstock, cerca de Lucerna, con el objetivo de sostener el canal de diálogo abierto por el memorando.
En paralelo, el ministro del Interior de Pakistán, país con rol clave en la mediación, viajó a Irán para mantener encuentros con autoridades locales, entre ellas el canciller Abás Araqchi. Según el vocero de la diplomacia iraní, Esmail Baqai, la visita forma parte de los esfuerzos de Islamabad para sostener las negociaciones entre Irán y Estados Unidos.
El mismo portavoz había señalado en la víspera que, pese a la firma del texto, “no hay prisa en celebrar” una nueva reunión, aunque se mantiene la intención de retomar el diálogo en los próximos días.