El conductor vuelve este sábado a la pantalla de Telefe para la octava temporada de su ciclo. En una charla con Teleshow habló sobre la TV actual y el streaming. Sus elegidos de la nueva camada de conductores. El duelo por su padre. El vínculo con sus hijos Helena y León
El regreso de Andy Kusnetzoff a la televisión marca un nuevo capítulo en su carrera y en la historia de uno de los ciclos más reconocidos de la pantalla argentina. El conductor vuelve al frente de PH Podemos Hablar para su octava temporada, luego de tres años de ausencia, el sábado 8 de agosto a las 21:30 en Telefe.
En una conversación con Teleshow, el conductor habló sobre el espíritu renovado del programa y la emocionalidad que atraviesa cada emisión del programa. El debut contará con Pampita, Yanina Latorre, Martín Cirio, La Joaqui y Diego Leuco como invitados, un grupo que promete confesiones a corazón abierto, momentos a flor de piel y también divertidas anécdotas.

Hombre de los medios, Andy analizó la actualidad televisiva, el streaming y por qué su ciclo llega descansado, pero con una vigencia familiar. A dos años de la muerte de su padre, el sexólogo Juan Carlos Kusnetzoff, profesional que colaboró durante cuatro décadas a derribar tabúes y prejuicios de los argentinos, el conductor se sensibilizó al reflexionar sobre el duelo, cómo su papá fue una inspiración en PH y el significado en su vida que tienen Helena y León, sus hijos de 10 y 5 años, fruto de su unión con la productora y escritora Florencia “Kourny” Suárez. “Los dos son súpercariñosos y eso me encanta”, se sincera.
—Después de tres años PH vuelve a la pantalla de Telefe. ¿Por qué el descanso y cómo se dio el regreso?
—Nunca me terminé de ir. Creo que le vino bien al formato, a mí me venía bien un descanso, a la gente también y a los invitados. El programa estaba muy sano y en un buen momento para el regreso. Cuando cortás las cosas así, podés volver. Siempre seguí hablando con el canal y ahora que asumió Federico Levrino, que siempre le gustó el programa y lo bancaba desde su lugar dentro de la dirección de canal, pero ahora como gerente de programación, me dijo: “¿Volvemos?” “Volvemos”. Y acá estamos.

—¿Qué novedades trae esta octava temporada?
—Hacemos pequeños cambios, pero la esencia es la misma. Retomamos algunas secciones que eran muy lindas, como el fuego, que queremos volver a hacerla y después siempre le vamos agregando cosas. Hay un tótem de seguridad que te recibe. El final va a ser como con un tejo, por un premio, para el que se acerque más a la bocha. Cosas divertidas. Hay unos ejercicios que me han salido con Rolón en la radio que voy a llevar ahí. Siempre hay clásicos como Frente a Frente y el Punto de Encuentro.

—¿Cómo ves la televisión argentina hoy? ¿Cambió la forma de verla?
—La tele está vigente. Algo en televisión tiene mucha repercusión y tiene repercusión en todas las plataformas. Está todo unido. Vos por ahí vas a ver un recorte en PH y lo vas a ver en tu teléfono. PH para mí es un programa para disfrutar sábado a la noche, sentarte y verlo en vivo, pero seguramente te vas a enterar si no pudiste verlo por distintos recortes.
—¿Qué le falta a la TV actual?
—Es una tele que evidentemente le falta el presupuesto de la ficción, claramente. Yo extraño. Me encantaban las tiras de Telefe de Underground, de Seba Ortega, los espacios de Pol-ka, no existe más tampoco. Nuestra historia, nos fuimos quedando sin ficción. Telefe todavía tiene grandes formatos como La Voz, Gran Hermano, MasterChef, que son tanques hechos con plata, espectaculares. Yo pertenezco más al programa personal, artesanal, resistiendo con nuestro formato creado por nosotros, pero orgulloso y muy contento. Pero nos falta la ficción.
¿Qué lugar tienen hoy los streamings y las plataformas digitales en los medios?
—Me parece que se democratizó mucho. La cosa está en la calidad y en la gente que te sigue, te consume. Todos tienen la posibilidad con una cámara: subir a una plataforma como YouTube, hacer un programa en vivo, grabado, una entrevista o un pódcast y subirlo a Spotify. Eso democratizó mucho. Surgieron conductores nuevos espectaculares y después hay un montón que quedarán en su nicho. Cada uno tiene lo suyo, hay comunidades más chiquitas y comunidades que te llenan varios Movistar Arena. Cambió todo y está buena la diversidad. A mí me gusta.