Sí, Paraguay exporta langostinos, consolidándose como un hito comercial al ser un país sin salida al mar. Esto se logra mediante el régimen de maquila, importando materia prima desde Argentina para procesarla en el país y luego exportarla a mercados como Estados Unidos, Canadá y Europa.

Origen de la materia prima: Los langostinos son pescados en el océano Atlántico (Mar Argentino) y transportados a Paraguay en camiones refrigerados.
Procesamiento industrial: Una empresa española (South Atlantic) invirtió USD 35 millones en una planta industrial ubicada en Hohenau, donde se realiza el pelado, desvenado, empaquetado y congelado.
Ventajas competitivas: Paraguay resulta ser más rentable para esta etapa de transformación gracias a sus bajos costos de energía industrial, régimen tributario competitivo y menor presión fiscal comparado con los países vecinos.
Paraguay capta procesamiento de langostino argentino con maquila, energía barata, menor costo industrial y menor presión tributaria.

La síntesis económica es tan precisa como elocuente, con diferencias que hacen a la rentabilidad final del producto terminado. Paraguay ofrece maquila al 1%, IVA del 10%, renta empresaria del 10%, energía industrial cercana a USD 41/MWh, carga patronal básica del 16,5% y salarios promedio en torno de USD 700 mensuales. Argentina aporta el recurso, los puertos y la experiencia pesquera, pero enfrenta IVA del 21%, Ganancias empresarias de hasta 35%, energía industrial cercana a USD 92/MWh, contribuciones patronales básicas superiores y un salario registrado promedio que supera los USD 1.200. En el procesamiento de langostino, donde mano de obra, frío y carga fiscal definen el margen, esos números explican por qué una planta puede elegir Paraguay aún lejos del mar y el caladero argentino.
La instalación de plantas en Paraguay deja una conclusión económica precisa, el origen del recurso ya no garantiza por sí solo la permanencia de toda la cadena de valor. El país que ofrece mejores condiciones para transformar materia prima en producto final empieza a capturar la etapa industrial. En el langostino argentino, esa disputa ya comenzó a verse en la región.