Los Gunners gritan campeón en el norte de Londres gracias al empate del Manchester City ante el Bournemouth, estirando la distancia a cuatro puntos a falta de una fecha.

La espera más agónica del fútbol inglés llegó a su fin. Después de más de dos décadas de frustraciones, batallas perdidas en el último suspiro y reconstrucciones eternas, el Arsenal se coronó campeón de la Premier League, gracias al resultado de otro partido.
El veredicto definitivo no llegó desde el Emirates Stadium, sino desde el Vitality Stadium, donde el empate entre Bournemouth y Manchester City desató una marea de festejos eufóricos en las calles de Londres.