Este domingo 4 de octubre, Brasil elige presidente en una primera vuelta con un escenario muy polarizado. Así lo planteó el politólogo Tomás Santolin, columnista de N9, quien analizó qué está en juego en los comicios y cómo impactan en la Argentina. La elección llega, además, luego de que se suspendiera el último debate presidencial que estaba previsto.
Santolin recordó que Brasil es la principal economía del continente después de Estados Unidos y que figura entre las diez más importantes del mundo, tanto por territorio como por población. Para la Argentina, agregó, es además el principal socio comercial y el primer comprador de sus exportaciones. Según explicó, dos tercios de lo que se vende a ese mercado son manufacturas de origen industrial, especialmente de la industria automotriz.
Un balotaje como escenario más probable
Si ningún candidato supera el 50% de los votos válidos, habrá segunda vuelta el 25 de octubre, y para el columnista ese es el panorama más probable. Los sondeos muestran una disputa entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Santolin citó una encuesta de Datafolha que le da a Lula 42% de intención de voto y a Flávio Bolsonaro 38%. Una semana antes, el mismo estudio los ubicaba en 40% y 36%, lo que muestra una tendencia hacia mayor polarización. En un eventual balotaje, el relevamiento marca 48% para Lula y 45% para Flávio Bolsonaro, márgenes tan estrechos que quedan dentro del error de las encuestas.
Más atrás aparecen Augusto Cury, Ronaldo Caiado y Renan Santos, con 4%, 3% y 3%. Aunque son porcentajes marginales, serán determinantes para la segunda vuelta, explicó, porque los tres tienen un perfil de centroderecha, a favor del libre mercado, y buena parte de esos votos podría ir hacia Bolsonaro.
Qué se juega
Consultado sobre lo que está en juego, el columnista planteó: “Se está jugando en gran parte qué modelo de relaciones internacionales o qué modelo de gobernanza mundial vamos a tener en las próximas décadas”. Según su análisis, el gobierno de Lula representa la defensa del multilateralismo, de las soluciones diplomáticas y del respeto de la soberanía, frente a un modelo como el de Donald Trump, que valoriza la fuerza militar y, en ocasiones, la injerencia en asuntos de otros países. En ese marco, recordó que Lula impulsó la iniciativa Socios por el Multilateralismo, lanzada en la previa de la Asamblea General de la ONU.
Para Santolin, la elección se da en un contexto internacional de debilidad institucional: “Estamos en una época de crisis de las instituciones de gobernanza global”. Mencionó la guerra en Ucrania, que lleva más de cuatro años sin solución, y el conflicto en Medio Oriente.
Flávio y Jair Bolsonaro
Respecto de una eventual victoria de Flávio Bolsonaro, el politólogo sostuvo que el programa económico, político y social es “prácticamente idéntico” al de su padre. Jair Bolsonaro fue condenado por el Supremo Tribunal Federal en septiembre de 2025 a 27 años y 3 meses de prisión por intento de golpe de Estado, luego de no aceptar su derrota en 2022 y convocar a sus seguidores a atacar las instituciones. Está inhabilitado para presentarse. Santolin señaló que muchos analistas ven esta elección como una especie de plebiscito sobre esa condena.
Economía, rechazo y apuestas
El columnista describió una macroeconomía con signos de mejora, pero sin euforia: el crecimiento se desaceleró, el consumo se enfrió y la inflación, que bajó a 4,2%, “todavía sigue siendo incómoda”. A eso se suma un electorado muy ideologizado. “Es una de las elecciones con mayor nivel de rechazo”, afirmó: entre el 45% y el 50% rechaza a Lula y otro tanto rechaza a Bolsonaro, por lo que el resultado se define en el centro.
Otro tema de campaña es la Medida Provisoria que prohíbe la oferta, la explotación y la publicidad de las apuestas online, firmada por Lula el 25 de septiembre. Los usuarios tienen plazo hasta el 5 de octubre para retirar su saldo y los sitios dejarán de funcionar el 6. Lula comparó a las apuestas con un cáncer para las familias trabajadoras. Santolin consideró que es un beneficio para la sociedad, pero también una gran apuesta política, porque “revela mucha audacia” tomar una medida tan drástica a pocos días de la elección.
Qué significa para la Argentina
Sobre el impacto para el país, Santolin indicó que, independientemente del signo político del presidente brasileño, lo más probable es que el vínculo comercial se mantenga. Aclaró que, para la Argentina, es mucho más importante el comercio con Brasil que a la inversa, ya que el principal socio de Brasil es China, seguido por Estados Unidos y, en tercer lugar, la Argentina.
Agregó que suele ser positivo contar con relaciones diplomáticas respetuosas que abran espacios de cooperación, algo que hoy, afirmó, no existe entre Lula y Javier Milei. Un triunfo de Flávio Bolsonaro, que sería un aliado importante del Gobierno argentino, podría cambiar ese escenario. Pero si Milei no fuera reelecto en las presidenciales del año próximo, dijo, quizás ocurriría lo mismo, pero a la inversa.
FUENTE: Noticiero9.com