El Gobierno chileno volvió a reconocer los legítimos derechos argentinos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, y reclamó la reanudación de las negociaciones con el Reino Unido
Los presidentes Javier Milei y José Antonio Kast mantuvieron este jueves un encuentro de trabajo en Santiago de Chile y ratificaron el buen momento de la relación bilateral entre ambos países. A través de un comunicado conjunto, los mandatarios acordaron profundizar la coordinación política y avanzar en una amplia agenda que comprende Malvinas, comercio, energía, minería, seguridad, integración fronteriza y cooperación antártica. La reunión se produjo durante la visita relámpago de Milei a Chile, antes de regresar a Buenos Aires para grabar el mensaje por cadena nacional previsto para las 21.
Uno de los puntos centrales fue la Cuestión de las Islas Malvinas. Kast reiteró el respaldo del Gobierno de Chile a los “legítimos derechos de soberanía” de la Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Además, Chile volvió a plantear la necesidad de que Argentina y el Reino Unido retomen las negociaciones para alcanzar una solución pacífica y definitiva conforme a las resoluciones de las Naciones Unidas. Milei agradeció el histórico acompañamiento chileno y pidió profundizar los esfuerzos para evitar actividades logísticas unilaterales vinculadas con la exploración y explotación de hidrocarburos y recursos pesqueros en las zonas bajo disputa.
La declaración también dejó una definición sobre otro asunto sensible de las últimas semanas: el Estrecho de Magallanes. Los dos gobiernos coincidieron en que su régimen jurídico está determinado por el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984 y reconocieron que esos instrumentos establecen la soberanía de Chile sobre la totalidad del estrecho. De esta manera, Milei y Kast buscaron encauzar diplomáticamente una controversia que había generado repercusiones en ambos países antes de la visita presidencial.

En materia económica, los mandatarios destacaron la complementariedad energética y remarcaron el rol de Argentina como proveedor estable de gas y petróleo para Chile. También impulsaron nuevos protocolos para proyectos mineros binacionales, acordaron agilizar los pasos fronterizos y profundizar la cooperación contra el narcotráfico, el terrorismo y el crimen organizado transnacional. A esto se sumó la coordinación antártica, la intención de reactivar distintos mecanismos bilaterales y el compromiso argentino de avanzar con la detención y extradición de Galvarino Apablaza, requerido por Chile por el asesinato del senador Jaime Guzmán. La reunión consolidó así una agenda común que los dos gobiernos definieron como prioritaria para la integración regional.