El presidente de Estados Unidos afirmó que confía en alcanzar un entendimiento bilateral con la isla y llevar tranquilidad a los sectores cubanoamericanos. Sus declaraciones se produjeron en la Casa Blanca, luego de que trascendieran informes sobre movimientos preventivos en la Reserva del Ejército norteamericano.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó públicamente que espera alcanzar un acuerdo diplomático con Cuba y desestimó, al menos por el momento, la posibilidad de emprender una intervención militar sobre la isla. El jefe de Estado realizó estas declaraciones ante la prensa en las inmediaciones de la Casa Blanca, de forma previa a abordar el vuelo que lo trasladó hacia el estado de Tennessee para participar de un encuentro proselitista de cara a las próximas elecciones legislativas.
Las expresiones del mandatario surgieron como respuesta a reportes difundidos por la cadena CBS, donde se reveló que la Reserva del Ejército estadounidense evaluaba el envío de personal médico y efectivos de policía militar para respaldar al Comando Sur. Si bien fuentes de Inteligencia vincularon esa planificación operativa con hipotéticos escenarios de tensión en el Caribe, las autoridades norteamericanas aclararon que nunca existió una orden formal de despliegue ni una resolución ejecutiva firme respecto al uso de la fuerza.
A pesar del cambio de tono en sus declaraciones habituales, la administración de Washington mantiene un esquema de fuerte presión política sobre el gobierno que encabeza la isla. Recientemente, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente calificó a la nación caribeña como un “Estado fallido”, episodio que derivó en el retiro de la delegación diplomática cubana del recinto en señal de protesta ante la comunidad internacional.
Por su parte, la diplomacia en La Habana, conducida por el canciller Bruno Rodríguez, volvió a rechazar las sanciones económicas vigentes y denunció el impacto negativo del denominado bloqueo energético. No obstante, las autoridades cubanas manifestaron su constante preocupación por el escenario regional, en un marco donde ambas naciones mantienen contactos diplomáticos limitados para abordar temáticas de agenda bilateral como el flujo migratorio, los derechos humanos y la estabilidad política.