Guillermo Bellingi, de 55 años, fue encontrado muerto en Villa Elisa. Había sido subdirector de la Procuración General de la Nación y debía enfrentar en pocos días un juicio oral junto a Alejandra Gils Carbó.
Guillermo Bellingi, exsubdirector general de la Procuración General de la Nación, fue encontrado muerto en Villa Elisa, en La Plata, cuando faltaban apenas 20 días para el inicio del juicio oral en el que estaba acusado por presuntas irregularidades en la compra de un edificio durante la gestión de Alejandra Gils Carbó. Tenía 55 años, era licenciado en Economía y se desempeñaba además como docente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata.
El cuerpo fue hallado en la vía pública por una persona que dio aviso al 911. De acuerdo con la información conocida, Bellingi presentaba una herida en la zona baja del tórax y cerca de él fueron encontrados un cuchillo de tipo criollo con su vaina, además de su billetera, teléfono celular y reloj. Las primeras observaciones policiales indicaron que no presentaba signos de defensa ni otras lesiones visibles. Por las características de la escena, los investigadores manejan inicialmente la hipótesis de un posible suicidio, aunque la causa continúa abierta y deberá determinarse con las pericias correspondientes qué ocurrió.
Bellingi estaba procesado en una causa vinculada con la compra de un inmueble realizada por la Procuración General de la Nación en 2013. Según la investigación judicial, el organismo adquirió un edificio por $43.850.000 mediante un procedimiento que habría sido direccionado para beneficiar a determinados intermediarios. Uno de los elementos centrales de la acusación era la participación de Juan Carlos Thill, medio hermano de Bellingi, quien habría cobrado una comisión de $3 millones por su intervención en la operación. La Justicia sostuvo que algunos acuerdos vinculados con esas comisiones habían sido firmados antes de que la licitación se hiciera pública.
El juez federal Julián Ercolini había elevado a juicio oral tanto a Bellingi como a la exprocuradora Alejandra Gils Carbó. El debate debía quedar en manos del Tribunal Oral Federal N°8, integrado por Gabriela López Iñiguez, Nicolás Toselli y Sabrina Namer, con la acusación del fiscal Marcelo Colombo. Paralelamente, Bellingi mantenía su actividad académica en la UNLP, donde era profesor adjunto y jefe de auxiliares docentes. Su muerte genera ahora un nuevo escenario en el expediente judicial, mientras la investigación busca esclarecer las circunstancias exactas de su fallecimiento