El violento terremoto tuvo su epicentro en la región de la isla de Flores. Hubo colapsos de edificios, evacuaciones masivas y momentos de pánico.
Un potente terremoto de magnitud 7,7 sacudió las aguas del este de Indonesia, desatando escenas de pánico y un operativo de emergencia en varias regiones del archipiélago. El movimiento telúrico se produjo a las 5:58 de la mañana del sábado (hora local), equivalente al viernes 14 de agosto en la mayor parte de América

Según los datos oficiales presentados por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el epicentro fue localizado a unos 68 kilómetros al nornoroeste de la ciudad de Ende, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, y a una profundidad sumamente superficial de apenas 10 kilómetros.

Esta poca profundidad es un factor determinante, ya que intensifica notablemente la fuerza con la que se perciben las sacudidas sobre la superficie. “Muchas estructuras resultaron dañadas por el fuerte temblor… vi que la sala de espera de la terminal del puerto en Maumere se había derrumbado”, relató una residente local en medio del caos generalizado.