La actriz retomó el clásico ciclo de la tarde después de once años y abrió la nueva etapa con un mensaje conmovedor, acompañada por el reestreno de Avenida Brasil en la misma franja
Virginia Lago volvió este lunes a la televisión argentina con un regreso que la emocionó por completo: a las 16:45, la primera actriz reapareció en la pantalla de Telefe para conducir el relanzamiento de Historias de Corazón, el ciclo que había dejado de emitirse en 2015, once años atrás. La acompañó el reestreno de Avenida Brasil, la telenovela brasileña que ya había sido un éxito en ese mismo canal y que ahora vuelve a la franja de la tarde.
Las primeras palabras de la conductora marcaron el tono de la jornada. “Juro que me tiemblan las piernas. Tanto tiempo… Gracias por estar allí. Estoy realmente emocionada. Los abrazo fuerte, fuerte, fuerte y vamos a compartir pedacitos de vida”, dijo la conductora al inicio del programa. La frase no fue un recurso retórico: en la entrevista previa al estreno que Lago concedió a Teleshow, la actriz había contado que durante años la gente le preguntaba en la calle cuándo iba a volver, y que ella respondía siempre con un “algún día”. Ese día llegó de manera inesperada. “A alguien se le ocurrió volverme a llamar y fue como inesperado. Yo no esperaba que sucediera, pero sucedió”, reconoció.

Historias de Corazón nació en 2013 por iniciativa de Tomás Yankelevich, entonces gerente de programación del canal, en un momento en que la competencia con eltrece presionaba el rating de la tarde. La apuesta fue por una conductora que pudiera establecer un diálogo cercano con el televidente, y la elección recayó en Lago, una cara conocida de las telenovelas argentinas con más de seis décadas de trayectoria. Fue ella quien le dio forma al formato y lo hizo propio, con una propuesta que combinaba la presentación de ficciones con un tono cálido y personal. El programa funcionó hasta 2015 y, desde entonces, quedó vivo en la memoria del público y en la cultura de los memes y los virales en redes sociales.
Ese ciclo de memes y videos cortos que circulan en Instagram y TikTok con fragmentos de Lago invitando “un matecito, un vinito, un bizcochito” convirtió a la actriz en una figura de referencia para generaciones que no la habían visto en televisión. Lago contó que al principio esa viralización la sorprendió, pero que con el tiempo la adoptó como algo positivo. “Los chicos se divertían, pero sanamente. No era una cosa agresiva: era una cosa cariñosa y eso a mí me gustó”, dijo en la entrevista con Teleshow.