El dirigente valoró la confluencia obrera en el oficio religioso para “aunar fuerzas y luchar contra normativas que restringen derechos”.
La celebración de San Cayetano, patrono del pan y el trabajo, fue también escenario de un pronunciamiento del movimiento obrero chaqueño. Los secretarios generales de la CGT Chaco, Adrián Bellomi e Isaías Alegre, coincidieron en advertir sobre el complejo escenario que atraviesan los trabajadores y reivindicaron la unidad sindical como herramienta para enfrentar la pérdida de derechos laborales.
Tras participar en la misa encabezada por el arzobispo de Resistencia, Ramón Dus, Bellomi sostuvo que la fecha encontró a los trabajadores atravesando una de las etapas de mayor incertidumbre de los últimos años. “Es una actualidad complicada para el conjunto de los trabajadores”, afirmó, al señalar que la situación laboral se agravó con la reforma impulsada por la Ley Bases y el avance de los despidos tanto en el sector público como en el privado.
El dirigente sindical aseguró que la estabilidad laboral dejó de ser una certeza para miles de familias. “Se habla de despidos en el Estado, pero tampoco el sector privado ofrece garantías. Hoy ni siquiera los trabajadores privados pueden decir que tienen asegurado su empleo”, manifestó.
Bellomi también cuestionó medidas que, según afirmó, profundizan la vulnerabilidad de quienes viven de un salario y explicó que la CGT participó de la celebración para pedir especialmente por quienes hoy no tienen trabajo. “Vinimos a rezar por aquellos compañeros que no tienen empleo y que no pueden acceder a esa dignidad que significa llevar el pan de cada día a su mesa”, expresó.
NO ES UNA MERCANCÍA
Asimismo, retomó uno de los conceptos centrales de la homilía de Ramón Dus al remarcar que “la persona no puede ser considerada una mercancía” y que las políticas públicas deben poner al ser humano en el centro.
Por su parte, Isaías Alegre destacó que la jornada encontró al movimiento obrero unido tanto en las calles como en la oración.
El dirigente fue especialmente crítico con las políticas nacionales y sostuvo que “están haciendo una catástrofe con los derechos laborales, con los derechos de la persona y con aquellos que menos tienen”.
Alegre afirmó que la masiva participación de trabajadores en la celebración demostró que el sindicalismo mantiene la unidad frente al contexto social y económico.
“Quedó demostrado, una vez más, que el movimiento obrero está unido en este día tan especial, rezando por los compañeros y defendiendo los derechos de los trabajadores”, sostuvo.
Además, resaltó el contenido del mensaje transmitido durante la homilía y lo vinculó con la doctrina social de la Iglesia y las enseñanzas del papa León XIV.
“Fue muy importante la homilía tanto del arzobispo de Buenos Aires como del arzobispo deL Chaco, donde se recordó la encíclica y el mensaje humanista del nuevo Papa, que plantea que los trabajadores sin tutela no pueden defenderse solos y que los movimientos sociales son fundamentales cuando trabajan por el conjunto de la sociedad”, señaló.
Finalmente, Alegre consideró que la unidad sindical deberá mantenerse para enfrentar los desafíos que vienen. “Hoy nos encontró unidos a todos los trabajadores y seguramente seguiremos unidos para evitar lo que está pasando, porque la verdad es que estamos viviendo una verdadera catástrofe en el país”, concluyó.