La rivalidad entre Argentina y Brasil probablemente nunca desaparezca. Pero hay futbolistas capaces de atravesarla. Y Lionel Messi parece haber conseguido también eso.
Tras la despedida del capitán argentino, TNT Sports Brasil publicó una particular y emotiva carta dedicada al rosarino, escrita desde la mirada de quien durante años lo sufrió como rival, festejó sus derrotas y terminó rindiéndose ante su grandeza.
El mensaje comienza justamente reconociendo esa histórica rivalidad.
“Con cada clásico, ganarte se volvió todavía más especial“, señala el texto, que repasa algunos de los grandes capítulos de la historia reciente entre ambos países: la recordada corrida de Kaká en 2006, la final de la Copa América 2007, los enfrentamientos posteriores y hasta aquel espectacular Argentina-Brasil de 2012 que terminó 4 a 3 con tres goles de Messi.
También aparece inevitablemente el Mundial de Brasil 2014.
El medio admite, con una cuota de humor y sinceridad futbolera, la desesperación que provocó entre los brasileños la posibilidad de que Argentina levantara la Copa del Mundo nada menos que en el Maracaná.
“Tuve que dejar de lado mi orgullo y apoyar a Alemania“, reconoce.
Pero el tono cambia cuando la carta habla del paso del tiempo.
“Cuando me detuve a pensar que los años estaban pasando y que tu carrera empezaba a entrar en la recta final, dejé de lado la rivalidad. Tú también me hiciste enamorarme cada vez más del fútbol“.
Y llega entonces uno de los mayores elogios.
“Eres brillante, mágico, diferente, especial, único“, dice el mensaje, ubicándolo junto a las máximas leyendas brasileñas: Ronaldo, Ronaldinho, Romário, Neymar y Pelé.
La carta incluso reconoce algo que hace algunos años habría parecido imposible viniendo desde Brasil: que Messi debía ser campeón del mundo.
“Me molestó tu título aquí en 2021. Realmente no quería que fueras campeón del mundo en 2022, pero el fútbol se lo merecía y lo necesitaba. Lionel Messi no podía terminar su carrera sin el trofeo más codiciado de las selecciones“.
Y el cierre concentra todo el espíritu del mensaje:
“Te echaremos de menos, incluso si no podemos admitirlo. Fue un honor tenerte como oponente durante tantos años. Sin duda fuiste el más grande de todos ellos. Muchas gracias por todo, Leo“.
Una despedida impensada viniendo del rival histórico.